Manual de ASHRAE sobre UV-C: actualizaciones, buenas prácticas y orientaciones

Manual de ASHRAE sobre UV-C: actualizaciones, buenas prácticas y orientaciones

Desde la declaración de la pandemia mundial provocada por la COVID-19, se ha visto incrementado el interés por buscar soluciones de desinfección y purificación con el fin de evitar la propagación del mismo. Y, muchos de los sistemas que se utilizan para esterilizar objetos e instalaciones de diferentes áreas (industria alimentaria, sanidad) han comenzado a ganar protagonismo y a popularizarse. Entre ellas se encuentran las tecnologías que emplean luz ultravioleta UV-C. 

Con este objetivo, el Comité Técnico de ASHRAE se reunió para actualizar su Manual e incluir un capítulo sobre tratamiento de superficies y aire con luz ultravioleta

Con la intención de arrojar luz sobre el buen uso de la luz ultravioleta UV-C, desde Green Protection hemos querido dedicar un post al análisis de estas actualizaciones y la necesidad de las mismas. 

 

Actualizaciones ASHRAE sobre luz ultravioleta y la COVID-19

Como ya adelantamos, la ASHRAE, planea incluir una serie de actualizaciones en su manual. Las mismas se esperan que se publiquen el segundo trimestre de este año. 

1. Bioseguridad y tecnologías UV

El objeto de la misma es realizar una presentación de la eficiencia de este tipo de tecnologías basándose en los datos obtenidos por la propia ASHRAE. Los mismos han sido recabados y estudiados por el Grupo de Trabajo sobre Epidemias.

2. Descontaminación de superficies

En este punto aborda el uso de la luz ultravioleta UV-C a la hora de descontaminar diferentes tipos de superficies. En ellos se incluyen tanto los de xenón pulsado como los dispositivos móviles que se utilizan para desinfectar salas enteras. 

3. Dosis y eficiencia

En función del tipo de superficie a desinfectar será necesario utilizar una u otra dosis. Además la respuesta microbiana en función de circunstancias específicas. Se espera que esta información se muestre en un gráfico que incluya los diferentes tipos de microbios, y la cantidad de UV-C necesaria para inactivación en un 90% y en un 99%.

4. UV-C en diferentes dispositivos

Uno de los puntos más interesantes a tener en cuenta. Y es que el uso y la eficiencia de la luz ultravioleta puede variar en función del tipo de dispositivo y el uso que hagamos del mismo. En este apartado debemos de tener en cuenta como está realizada la instalación en los conductos y las condiciones específicas de cada una de las mismas: dimensiones, caudales máximos y condiciones específicas de temperatura y humedad.

5. Datos de aparatos UV germicidas

Muy importante a la hora de elegir el tipo de dispositivo. Nos proporcionarán los datos necesarios para conocer los protocolos de seguridad, la puesta en marcha del mismo y la dosificación necesaria para que sea efectivo. 

6. Nuevas tecnologías: Far UV

La luz ultravioleta UV-C es dañina para la piel y el ojo humano, por lo que hay que evitar su exposición directa. Sin embargo, la Far UV, actualmente en estudio, que oscila entre los 207 y 222 nanómetros, podría acabar con los determinados virus y bacterias sin llegar a dañar a los seres vivos. Esta será posiblemente una de las soluciones con mayor índice de aceptación en el futuro.

7. Desinfección bacteriana

Por último, cierran las actualizaciones con un análisis de las distintas tecnologías que utilizan longitudes de onda de 405 nm para conseguir una eficiente desinfección bacteriana. 

 

Necesidad real en torno a las actualizaciones de ASHRAE 

La necesidad de la misma surge de la situación actual en la que vivimos. La utilización de este tipo de tecnologías, ya sea para desinfectar aire o superficies, tiene ciertos protocolos que es necesario seguir rigurosamente para un resultado eficiente. 

Por eso era necesario poder transmitir dicha información de la manera más clara posible. Esto supondrá un beneficio significativo para instituciones, empresas y la sociedad en general. Para ello han querido centrarse en aquellas que daban una respuesta a las necesidades surgidas de una pandemia mundial. Haciendo especial hincapié en la desinfección de conductos, los sistemas de purificación de aire con luz UV-C, la descontaminación de salas, los dispositivos móviles, nuevas tecnologías, etc.; así como la eficiencia y uso de los mismos. 

 

Buenas prácticas en la utilización de dispositivos con luz UV-C

La actualización del manual de ASHRAE incluirá el uso de este tipo de tecnologías en la desinfección de superficies y conductos, descontaminación del aire superior y sistemas móviles en sala. 

Actualmente el manual incluye recomendaciones para la correcta instalación, utilización, mantenimiento y protocolos de seguridad de los mismos. En él se recomienda la utilización de sistemas informáticos que, en función del uso y las características del dispositivo, determine la dosis y el tiempo adecuado para conseguir una desinfección correcta del aire, superficies y espacios

También establece los factores a considerar a la hora de la instalación y puesta en marcha del mismo. Véase: volumen del aire, corrientes de aire, temperatura del mismo, humedad y la reflectividad de los conductos. Estos pueden suponer una mayor o menor resistencia a la luz UV-C y, por tanto, va a influir en el tiempo de exposición. 

En el caso concreto de las lámparas de UV-C, habrá que tener en cuenta la altura mínima del techo (2,44 metros) y que no haya elementos que obstaculicen su correcto funcionamiento. 

 

Efectividad de los dispositivos de luz ultravioleta UV-C

La eficiencia de la luz ultravioleta en la desinfección del aire y otras superficies ha sido acreditada por más de 80 años de investigación. La misma desactiva los patógenos como virus y bacterias que se encuentran suspendidos en el aire. De la misma forma, pueden inactivar el material genético del virus SARS-CoV-2, convirtiéndose en un sistema que contribuye a garantizar la seguridad de cualquier entorno. 

La misma ha sido utilizada en múltiples áreas donde la desinfección es vital para garantizar la seguridad de las personas. Tal y como hemos visto, la misma puede ser usada dentro de los propios conductos de calefacción, aire acondicionado y ventilación. Esta desinfecta el aire que se mueve por las instalaciones para evitar la propagación de los virus y bacterias. Los estudios demuestran que los ratios de inactivación pueden llegar a ser superiores al 99,9% en la primera exposición. En el caso de la dosificación múltiple, según el aire va circulando, la eficacia aumenta. 

 

En conclusión, es una buena noticia la actualización del manual de ASHRAE. Ya que ayudará a concienciar de la importancia del uso de este tipo de sistemas de desinfección. Al facilitar esta información, podremos comprender no solo la importancia del mismo, sino conocer las recomendaciones de uso e instalación. En Green Protection estamos en constante aprendizaje sobre este tipo de tecnologías para poder ofrecer el mejor servicio, así como las mayores garantías de seguridad para nuestros usuarios. 

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